Comunicación estratégica o creativa, ¿qué pesa más?

Comunicación estratégica o creativa, ¿qué pesa más?

La comunicación juega un papel crucial en el éxito y la sostenibilidad de las organizaciones. No se trata solo de emitir información o de comunicar todo, a todo el mundo y por todos los medios, sino de crear conexiones significativas, de fortalecer la cultura, de acercar a todas las personas que hacen parte de la empresa, sin importar donde estén y de hacerlos parte de los objetivos, retos y logros.

Dentro de este contexto, surge una pregunta: ¿qué es más importante para la comunicación interna?, ¿una estrategia planeada, medible o un enfoque creativo y visualmente atractivo?, comunicación estratégica o creativa, ¿qué pesa más?

Los dos enfoques tienen sus méritos y contribuyen de manera significativa a hacer de la comunicación un proceso dinámico, memorable y efectivo. Por un lado, la comunicación estratégica y planificada establece una base sólida para el flujo de información, de esta forma, la comunicación se adhiere a objetivos claros, asegurando que cada mensaje esté alineado con la visión y los valores de la empresa. Además, permite evaluar el impacto de la comunicación, identificar áreas de mejora y ajustar las estrategias según sea necesario.

Por otro lado, la creatividad y el diseño visual son poderosas herramientas para captar la atención y generar engagement entre los colaboradores. Un enfoque visualmente atractivo puede hacer que la información sea más accesible y memorable, especialmente en un entorno donde la sobrecarga de información es una realidad cotidiana. Los elementos visuales pueden desencadenar emociones y facilitar la comprensión, lo que lleva a una mayor participación y retención de mensajes clave.

Sin embargo, a pesar de los beneficios de ambos enfoques, ante la pregunta de qué pesa más, si la comunicación estratégica o la creativa, la comunicación estratégica debería tener más prioridad, tiempo y recursos. Aquí hay algunas razones clave para respaldar esto:

Alcance de objetivos organizacionales: 

La comunicación estratégica se alinea con los objetivos y la misión de la organización. Al priorizar este enfoque, las empresas pueden garantizar que cada mensaje contribuya a avanzar hacia metas específicas, ya sea aumentar la productividad, mejorar la satisfacción del cliente, acompañar un proceso de gestión del cambio o fortalecer la cultura corporativa.

Medición y evaluación del impacto: 

La comunicación estratégica permite una evaluación precisa del impacto de las iniciativas de comunicación. Al establecer métricas claras y medibles, las empresas pueden identificar qué estrategias son efectivas y cuáles necesitan ajustes. Esto proporciona una base sólida para la toma de decisiones informadas y la mejora continua.

Consistencia y coherencia: 

La comunicación estratégica promueve la consistencia en todos los mensajes emitidos por la organización. Esto es crucial para evitar confusiones y mantener la coherencia en la narrativa corporativa. Al mantener una voz unificada y coherente, las empresas pueden construir una imagen sólida y confiable tanto interna como externamente.

Tener claridad de las temáticas, de los procesos importantes para la empresa, de los actores clave, del tipo de información que se emite y de la estrategia en cada canal, permite tener una comunicación predictiva que suma y no una reactiva que puede confundir.

Enfoque a largo plazo: 

Priorizar la comunicación estratégica implica pensar a largo plazo y anticipar las necesidades futuras de la organización. Esto implica desarrollar relaciones sólidas con los colaboradores, fomentar la transparencia y la confianza, y adaptarse proactivamente a los cambios en el entorno empresarial.

El plan central de comunicación es vital en este proceso, para identificar las temporadas, los eventos y los momentos clave de la compañía, para anticipar o entrar desde el inicio en los procesos de cambio y para conocer y manejar con efectividad el flujo de trabajo del equipo de comunicaciones.

En conclusión, si bien tanto la comunicación estratégica como la creativa son importantes para la comunicación interna, es crucial darle prioridad a una estrategia cuidadosamente planificada y medible. Este enfoque proporciona una base sólida para el éxito a largo plazo de la organización, asegurando que cada mensaje contribuya de manera efectiva a los objetivos y la visión de la empresa. Al asignar recursos y tiempo adecuados a la comunicación estratégica, las empresas pueden cultivar una cultura de transparencia, compromiso y crecimiento continuo.


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